Entre semana todo es locura y correr. Desayunar no solemos desayunar muy bien, ya sé que es un error, pero al menos el fin de semana nos resarcimos y disfrutamos cocinando recetas clásicas que todo el mundo debiera conocer…

tortitas con grosellas

Aquí va nuestra receta sencilla de tortitas, a las que debéis añadir unos arándanos dulces, esas bolitas azules que encontramos en el supermercado y que en España siguen siendo unas grandes desconocidas. Los que me seguís sabéis que he tenido algunos problemas de cálculos en el riñón, pues bien al descubrir que además de estar deliciosos los arándanos son buenísimos para los problemas renales, los he ido incluyendo más y más en mi dieta. Los tomo con yogur y muësli, solos dejándolos secar o aderezando cualquier postre, como en este caso unas tortitas caseras.

grosellas

Para hacer esta receta solo hacen falta ingredientes básicos:

4 huevos, que puedes añadir por partes, primero las claras a punto de nieve y después las yemas.

250 ml.  de leche

200 grms.  de harina

2 cucharitas de moka de levadura royal

2 cucharitas de postre de azúcar glas

un chorrito de aceite de oliva o 30 grms. de mantequilla

un pellizco de sal

tortitas pancakes

Comenzamos separando las claras de las yemas de los huevos, no es imprescindible pero si ayudará a que las tortitas queden más esponjosas. Subimos las claras a punto de nieve y las reservamos.

En un cuenco tamizamos la harina, la sal, la levadura y el azúcar glas y una vez mezclados, hacemos un hueco en el centro y añadimos las yemas de los huevos y la mantequilla o el aceite. Batimos con varillas hasta que quede una masa sin grumos y a continuación añadimos las claras a punto de nieve incorporándolas poco a poco.

Dejamos reposar la masa unos minutos y mientras nos preparamos una sartén, a poder ser pequeña, un poco de mantequilla para engrasarla y un plato hondo con una tapa de cocina que nos sirva para ir conservando caliente las tortitas que vayamos haciendo (si sois varios en casa es la única manera de que quede algo caliente para el cocinero al terminar)

Encendemos el fuego un poco por debajo de su máxima potencia y engrasamos el centro de la sartén con un piquito de la mantequilla y antes de que empiece a humear, vertemos con un cazo un poco de masa. En cuanto veamos que empieza a esponjar y a aparecer algunas burbujas de aire en las tortitas, volteamos con una espátula hasta que la otra cara esté también dorada.

tortitas

Para presentar podéis añadir un poco de nata ( nosotros usamos nata sin lactosa), los maravillosos arándanos y un poco de sirope de arce o miel.

Un desyuno ideal para una dieta de optimismo en un día de lluvia.

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